Review del Libro: The Last Conservative
Autora del Libro: Jennifer Burns
Usualmente hago reviews de libros en Linked in, en un formato más corto, pero este libro se trata de Milton Friedman y la cosa cambia. Me considero Friedmaniano por mi formación derivada de la Universidad de Chicago vía la Católica de Chile. Varios de mis profesores fueron alumnos de MF, particularmente, Francisco Rosende (QEPD) que fue ex decano de la escuela de economía en Chile. Como asistente de investigación aprendí mucho del monetarismo y todas sus implicancias, corriente que incursionó en el siglo XX como la única teoría que le plantó cara al Keynesianismo post gran depresión y post guerra.
No se puede ser economista si no se ha leído a Friedman, el mejor economista del Siglo XX y probablemente solo superado en su legado por Adam Smith. MF vino como un baldazo de agua fria al keynesianismo que triunfó desde la post gran depresión hasta probablemente los años 60s. Hoy MF ha sido desplazado de los curriculums de las Universidades no porque su teoría sea caduca, por el contrario, cada día más confirmada por la evidencia- como lo fue el evento post impresión de dinero de los años post covid. El desplazamiento no es por una nueva teoría mejor, sino un desplazamiento ideológico durante estos años de la inquisición de izquierda a través de la cultura de la cancelación que hemos vivido este siglo XXI. Al estilo de futbol cuando se acaban los argumentos para ganarle al contrincante empiezan las acciones arteras.
Friedman instauro en la teoría económica, la importancia del dinero, una invención milenaria del ser humano; que no estaba considerado en otras teorías y su importancia era pasada de lado. Para ejemplo, la primera estimación de los agregados monetarios la hizo Friedman en su paper "A Monetary History of the United States" en la década de los 60s. A raíz de eso, se empezaron a calcular agregados monetarios ya oficialmente y como herramienta para toma de decisión hacia inicios de los 70s.
El libro es largo, casi 700 páginas, la autora hace una labor titánica de investigación ya que conjuga cronológicamente la vida privada de Friedman, sus aportes académicos e ideológicos y los sitúa dentro del contexto histórico de cada periodo. Conversaciones, cartas, artículos y el nombre de personajes insignes de la historia moderna y su relación con Friedman son detalladamente contados.
Aprendí mucho de ese contexto, ya que como estudiante de Friedman uno lee los papers más no el contexto y las batallas intelectuales que tuvo contra el establishment económico Keynesiano y Neo Keynesiano. Friedman para mi fue un iconoclasta, no lo tenía así. Derribar el muro de ese establishment fue una batalla brillantemente contada por la autora. Contra Keynes, Samuelson, Keynes, Modigliani; entre otros. Las influencias de Shultz, Burns (posterior Chair de la Fed), Gary Becker, Hayek, y Simmons son contadas a cabalidad en el libro, y sirvieron para su formación.
Sus episodios con Nixon, LBJ, su rol en la época del New Deal de FDR también. En este libro aprendí que mucha de la intervención estatal hasta nuestros días se origina en esa época: mecanismos de control de precios, cuotas de producción, y regulaciones (alejandose del libre mercado), y lo que ya sabia, impuestos y el estado benefactor que hoy vive una crisis financiera inminente. La batalla ideológica con la izquierda siempre estuvo presente en los 30s, 40s, 50s, y 60s. De hecho, dominaban en materia de política económica. Fue por ello que la llegada de Friedman fue siempre resistidad por dicha ala. Por cierto, FDR un presidente de izquierda progresista o socialista armó su New Deal de las ideas de los planes fascista de Mussolini. Para aquellos que niegan que el socialismo y el fascismo son lo mismo: la dominancia del Estado sobre las vidas y la economía de las personas. Nunca ha habido libre comercio en EEUU en los últimos 100 años, en parte porque las guerras obligaron a adoptar una economía central planificada lógicamente, pero que en la práctica nunca se desmanteló en las épocas de paz. Los intereses del poder han triunfado desde entonces dejando instituciones contrarias a un funcionamiento de libre mercado.
En resumidas cuentas, Friedman logra triunfar en sus debates por radio, en artículos en medios de amplia distribución y por supuesto a nivel académico a tal punto que su teoría monetaria tuvo que ser aceptada por sus rivales (no enemigos, tenia buena relación personal) y tuvieron que derivar en lo que se llamó la Síntesis en Macroeconomía por parte del mainstream, es decir, en los modelos económicos tenian que incorporar las propuestas técnicas de Friedman.
Friedman, siempre fue el campeón del libre mercado, la figura más importante probablemente de la historia, pero siempre estuvo inconforme con lo que terminó viendo: el manoseo de la economía por parte de los hacedores de política. Un enemigo de la discrecionalidad.
El libro es muy recomendable, además de conocer las teorías de Friedman, es un libro de historia, de real politik y de mucho aprendizaje. Todos son ciclos, ojalá pronto veamos de nuevo a los alumnos leyendo a Friedman y aplicándolo. En mi empresa hasta nuestros días, usamos los modelos friedmanianos, pienso que parte de nuestra existencia y crecimiento es que son los modelos correctos que explican como funciona la economía prospectivamente, a diferencia de los modelos keynesianos que son de política económica y normativos. Usando las palabras Friedman, las teorías son tan buenas como el grado de acierto de sus predicciones. Para explicar la economía cotidiana, no hay como como las teorías de la Escuela de Chicago: FUNCIONAN.
NOTA agregada posterior: Gracias a la observación de un lector amigo. De porqué el título del LIbro del Ultimo Conservador, si el mismo Friedman escribió un libro que se llama "Porque no soy un conservador" (no lo he leído, estudie más sus papers técnicos). Pregunte a Grok y me contestó lo siguiente:
Burns lo eligió conscientemente, aunque sabe que Friedman no se consideraba conservador. Él se definía como liberal clásico, radical o (en ocasiones) libertario, y rechazaba la etiqueta “conservador” (a diferencia de Hayek, que incluso escribió el ensayo Why I Am Not a Conservative).
Burns justifica el título en dos sentidos principales:
- Afiliación política e histórica
Friedman se alió de manera sistemática con el movimiento político estadounidense que se autodenominaba “conservador” (especialmente desde los años 50-80). Ese movimiento fusionaba:En el contexto estadounidense, “conservadurismo” absorbió ideas clásicamente liberales. Friedman fue una de las figuras intelectuales centrales de esa síntesis (influencia en Reagan, Thatcher, etc.).- Economía de libre mercado (lo que en otros países se llamaría liberalismo o neoliberalismo)
- Anticomunismo
- Valores tradicionales
- Orientación internacionalista
- Enfoque intelectual como economista
Friedman recuperó y defendió tradiciones y métodos que la economía de posguerra (dominada por el keynesianismo) estaba abandonando: la teoría cuantitativa del dinero, el análisis empírico-histórico, el énfasis en la evidencia frente a los modelos abstractos. En ese sentido, “conservaba” enfoques más antiguos de la disciplina.
El adjetivo “Last” (el último) es deliberadamente provocador. Burns señala que la síntesis conservadora de la Guerra Fría que Friedman ayudó a construir (mercados libres + valores tradicionales + política exterior asertiva) se ha fragmentado en las últimas décadas. El conservadurismo estadounidense actual está en disputa y ya no responde al mismo molde. Por eso el título sugiere que Friedman representa una versión de ese conservadurismo que quizá ya no existe en la misma forma coherente.
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